El Ayuntamiento de Santa Elena de Jamuz ha invitado a los niños y niñas de Jiménez a visitar el Alfar Museo. Hoy hemos ido los más pequeños: Educación Infantil y primer ciclo de Educación Primaria. Otro día irán los mayores.
Está bastante cerca del colegio, así que nos fuimos andando acompañados por profes y por Carmen, del Ayuntamiento. Allí nos esperaban el Sr. Martín, Jaime y el Alcalde. Primero nos explicaron los distintos cacharros que se fabricaban en Jiménez y para qué se usaban. También vimos las piezas vidriadas que hicieron para el Palacio de Gaudí de Astorga.
Jaime nos enseñó el horno donde se cuecen las piezas de barro, donde se ponían las vasijas y por donde se metía la leña, también nos explicó como se llaman las partes del torno o rueda de alfarero.
Pasamos a las dependencias del alfar y el Sr. Martín nos iba mostrando diferentes vasijas preguntándonos si sabíamos para qué se usaban, algunas no las conocíamos. Vimos una botija para el aceite, un salero, un asador de castañas, pucheros y otras muchas más.
Después Jaime nos mostró cómo se se trabaja el barro en el torno haciendo varias piezas: un cenicero, una maceta (tiesto) y una hucha.
¡Ah! También nos han regalado una camiseta.
Aquí se puede ver al alfarero trabajando. Nos ha gustado mucho. Alguno de nosotros será alfarero o alfarera.
Érase una vez una familia muy rica que vivía en una mansión.
Eran: la madre, el padre, el hijo y el perro. La madre, todas las mañanas y tardes, se iba a tomar el té con sus amigas, por supuesto, también ricas.
El hijo se iba a jugar a la Play Station 2 y todos los juegos divertidos que tenía.
El padre se sentaba a leer el periódico de los reyes.
El perro era muy vago y se echaba a dormir en el sofa y el padre no se dio cuenta que era el sofa del perro y lo despertó.El perro se pilló un cabreo grandísimo y se quiso vengar .
Se fueron a cenar en una mesa grandísima uno a cada esquina y usaban 5 tenedores.
El perro se vengó tirando toda la comida de la mesa . Al dia siguiente encontró las llaves del armario de la ropa del padre y le rompió todos los trajes y no pudo resistirse hasta no romperlos todos.
Al final se reconciliaron y reino la paz en la familia rica
[Leticia Suárez González 5º de primaria Jimenez de Jamuz]
El día de Las Candelas (que se celebra en Felechares de la Valdería el 2 de febrero), Benito fue a Misa y se sentó al lado de sus padres y de sus tíos. Después de un rato Benito se durmió en el banco, pero, al pasar las mujeres cantando, se despertó y se puso a llorar. Además, cuando estaba en la procesión, Benito tenía miedo a los cohetes que tiraban. Por la tarde fue mejor, porque estuvo en el bar de Tomás y de Pepa (el de abajo). El sábado ya casi no había fiesta, pero Benito anduvo por “ahí”. Estuvo en el restaurante “El Molino”, donde Rubén lo encerró en los servicios. Cuando Benito fue a su casa estaba muy enfadado. Para él había sido la peor fiesta de Las Candelas.
(Historia ficcticia)
Alumnos de 6º de Educación Primaria de Felechares de la Valdería.
Mi abuela se llama Luisa, y tiene sesenta y cinco años.Empezo a ir a la escuela a los tres años,su primera profesora se llamaba Mari Paz.Luego tuvo dos mas Elena y Engracia, en aquellos años tambien se iba a la escuela por la mañana y por la tarde. Por la mañana le daban leche con colacao, en la escuela estudiaban en pupitres de madera. Solamente tenian un libro llamado Enciclopedia, en el que venian todas las asignaturas. Escribian con pluma, y la mojaban en un tintero que tenian en el pupitre. Tenian una pizarra, y escribian con el pizarrin. Los pupitres eran dobles, estudio hasta octavo y despues fue dos años a clases particulares a la Bañeza.
(Pablo González Miguélez 5º curso de primaria jiménez de Jamuz )
Habia una vez, en la ciudad de Madrid, bueno, mejor dicho, en un pueblo de al lado .Habia un niño que se llamaba Bartolo, le gustaba la historia, un día encontro por la calle un huevo, y se preguntó : ¿ Este huevo a que especie de animal pertenecerá?.
Dijo: puede ser de un águila, o de un avestruz, porque de dragón no creo que sea. Lo llevó a casa y lo puso a calentar, al cabo de unos dias se empezó a romper el cascarón del huevo.Y dijo:ahora mismo averiguaré de qué especie es.Y resulta que era un dragón, se crió con él pero hubo un momento en el que creció mucho, y ya no podía estar en la casa con él. Entonces hizo al lado de su casa una alambrada grande en la que metió al dragón. Todos los días lo sacaba a pasear, Bartolo lo cuidaba mucho y lo amaestró muy bien. Hasta que un día, Bartolo decidió comprar en el zoo una jaula muy grande, hasta que un día compró la jaula, pero el dragón de todas formas seguía siendo de él.
[Pablo González Miguélez 5º de primaria. Jiménez de Jamuz].