Érase una vez un niño que se llamaba Pepe. Era un niño al que se le daban mal los villancicos, siempre lo hacia mal. No se sabía las letras y se las inventaba y le llamaban mal cantador. Pepe un día se aprendió los villancicos de verdad y pudo actuar en el teatro de Navidad. Aunque tuvo que aguantarse porque se puso afónico y no podía actuar; Pepe estaba desilusionado pero suspendieron la función hasta que se recuperara. Pepe se recuperó y actuó. Cuando llegó pusieron el árbol y toda la familia se quedo cantando villancicos. Yo se un villancico, el de… en el portal de Belén hay estrellas, sol y luna la Virgen y San José y el Niño que esta en la cuna…. ¿os gusta?.
¡Cantar villancicos es lo más divertido de la Navidad!
Luis Miguel Rodriguez Cenador 2º PRI (Castrocalbón)